divendres, 4 de desembre de 2009



El mar golpea los acantilados. Muchas veces se desprenden grandes rocas. El agua del mar posee una poderosa fuerza que consigue mover masas muy pesadas de roca. Es impresionante.

Los paseos cerca del mar cuando hay temporal son muy inspiradores para el alma. Sentir la fuerza del viento. Soltarse el pelo en medio del vendaval. Dejar que se empape de salitre. Me trae recuerdos de la infancia...

1 comentari:

  1. Sólo quería saludate y decirte que me alegra mucho lo que veo.
    Insha Allah todo te vaya tan bien como parece.
    Un abrazo

    Maite

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