diumenge, 23 de maig de 2010

Saeta del dia

Bismillah:

Un viejo ermitaño fue invitado cierta vez a visitar la corte del rey más poderoso de aquella época.


--Envidio a un hombre santo como tú, que se contenta con tan poco -comentó el soberano.

--Yo envidio a Vuestra Majestad que se contenta con menos que yo -respondió el ermitaño.

--¿Cómo puedes decirme esto, cuando todo el país me pertenece? -dijo el rey, medio ofendido.

--Justamente por eso. Yo tengo la música de las esferas celestes, tengo los ríos y las montañas del mundo entero, tengo la luna y el sol porque tengo a Dios en mi alma. Vuestra Majestad, sin embargo, sólo posee este reino y se conforma con él. Os tengo envidia por tanta humildad


(Gracias Nuri)

3 comentaris:

  1. Pero mira que estamos ciegos!!...astagfirullah!!
    InshAllah poco a poco sentimos como el ermitaño.
    Besos linda!!

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  2. Salam, guapi. Bién cegatos,si... Ahi empecinados en lo que no "es". Tenemos esperanzas...
    Besotes.

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  3. Que reflexión mas buena! es verdad... pasamos media vida martirizados por conseguir mas y mas y no nos damos cuenta que lo más valioso ya lo tenemos y no lo apreciamos, sinceramente es para llorar... pero siempre se aprende ;)

    Abrazos de osito

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